"Whisky", "bourbon", "scotch"… en la góndola parecen sinónimos, pero no lo son. Todos son whisky —la familia grande—, y lo que cambia es de dónde vienen, con qué grano se hacen y cómo se añejan. Te lo explicamos sin tecnicismos, para que la próxima vez pidas con seguridad.
Whisky: el apellido de familia
Whisky (o whiskey, con e, en Irlanda y Estados Unidos) es cualquier destilado de granos fermentados y envejecido en barrica de roble. Todo lo demás —scotch, bourbon, irish— son tipos de whisky, cada uno con sus reglas.
Scotch: Escocia, cebada y tiempo
El scotch se hace en Escocia, sobre todo con cebada malteada, y por ley envejece al menos 3 años. Hay dos grandes familias:
- Single malt: de una sola destilería y 100% cebada malteada. Más carácter y personalidad. (Nuestros Isle of Raasay y The Glenturret son single malts.)
- Blended: mezcla de varias destilerías. Más suave y equilibrado, ideal para arrancar.
Algunos scotch —sobre todo los de la isla de Islay— tienen un ahumado inconfundible: viene de la turba que se usa para secar la cebada.
Bourbon: Estados Unidos, maíz y vainilla
El bourbon nace en Estados Unidos y debe llevar al menos 51% de maíz. Se añeja en barricas de roble nuevas y tostadas, y de ahí saca su perfil dulce, a vainilla, caramelo y coco. Es redondo y goloso: si el scotch te parece "serio", el bourbon suele entrar más fácil.
¿Y cómo lo tomo?
- Solo o con una gota de agua: la gota "abre" los aromas de un single malt.
- Con hielo: baja el alcohol en nariz y refresca —perfecto para el calor de acá.
- En coctel: el bourbon brilla en un Old Fashioned.
Si es tu primer whisky, empezá por un blended o un bourbon; el single malt lo vas a disfrutar más cuando ya tengás el paladar hecho.
En Décanto elegimos cada destilado con el mismo criterio que los vinos: probado antes de entrar. Si querés que te recomendemos uno según lo que te gusta, escribinos —para eso está el sommelier.